Hace un par de días le mandé un mensaje a Diva llorando, “te tengo que decir qué me pasa, quiero compartírtelo”. Le conté que me sentía muy deprimida y que me iba a hacer estudios de tiroides (soy hipotiroidea) y de hormonas porque… esta sensación huele a que ya viene la meno.

No es descabellado, estoy cada vez más cerca de los 50 y si bien mi menstruación es regular y normal y aún no tengo ningún bochorno, esta sensación no es normal y no me gusta. Me he sentido deprimida y dicen que es uno de los síntomas de la perimenopausia

Sea por menopausia o no, ya estoy en la edad en la que las mujeres nos vamos convirtiendo en invisibles… pero hoy leí que quizá ya no estamos tan fantasmales. Hay un nuevo fenómeno al que llaman “The Menopause Makeover”. 

Del libro a la filosofía

No sé si fue primero el libro y luego lo que hay detrás, pero ahora me doy cuenta de que existe. 

Este libro suena genial, la verdad, y tengo que confesar que cada vez que me sale un Tiktok de alguna mujer hablando de la menopausia, le pongo atención. Pero hoy no quiero enfocarme en el libro sino en el fenómeno beauty que al parecer está naciendo: somos nicho de mercado. Finalmente nos están viendo.

Piquete aquí y piquete allá

Por años he visto que existen muchísimos tratamientos invasivos, no invasivos y “antiage” que utilizan mujeres muy jóvenes y -ya sé que cada quien su cuerpo- siempre he sentido que son innecesarios a sus edades. Pero llegó el momento en el que ya no los veo tan innecesarios par mí, es más: ya los quiero. 

Me he hecho el Morpheus 8, el Ultraformer III y el Hipro; me he puesto un par de veces toxina botulínica y he hecho yoga facial. Bueno, hasta me he ido a sentar a una silla para fortalecer el piso pélvico. 

Estoy abierta a ciertas posibilidades, a otras, no tanto, ya que he escuchado que al final son contraproducentes. Miren, que de casi todos los tratamientos hay un “lado b” del que hay que estar enteradas.

Pero ya somos target. Al parecer es una “variante” de las cirugías plásticas post-parto (el Mommy Makeover) en las que se hacen varios arreglitos, solo que acá no implica tanta cirugía (aún) sino tratamientos varios y cremas y… creo que cada vez habrá más cosas.

El mercado ideal 

Es que sí: tenemos dinero (o en teoría más que en los veintitantos), tiempo, sabemos qué queremos y venimos de una generación en donde se nos exigía ser jóvenes por siempre.

Ya les contaré mis propios procesos emocionales frente a los primeros síntomas de cambios en mi cuerpo y en cómo me veo a mí misma, pero hoy quiero enfocarme en esta parte de ser visibles de nuevo. 

Nuestra piel es más delgada, el cabello se encanece y adelgaza. Llegamos a los 40 y los músculos se van como agua entre los dedos, la piel comienza a caerse, hello flacidez! El cuello, el pecho, las manos… Todo empieza a cambiar. 

La piel se vuelve más seca, las zonas donde hay mucosas (ojos, oídos, nariz y, claro, vagina) se resecan también.

Quizá se estén preguntando si estoy en contra o a favor de que vean todas nuestras necesidades y nos creen productos… ¡estoy a favor! 

Cada quien decidirá qué le va mejor y qué sí y qué no, ¡pero dennos opciones!

Ya no queremos ser invisibles y queremos seguir sanas, vitales y sentirnos bonitas a la edad cercana a, en y post menopausia.

Hace poco vimos un desfile de Batsheva Hay en New York Fashion Week en el que solo vimos a mujeres entre 40 y 70 años para modelar sus diseños, así que cada vez es más evidente que estamos aquí y tenemos qué ofrecer (y consumir).

Así que vamos a explorar las opciones de The Menopause Makeover, porque hay que saber y llegar informadas… ¿les gustaría que les platicáramos?

Imagen de Racool_studio en Freepik

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