Diva, siento que a ti todo te queda…
Y debo de confesar que NO todo se me ve bien, que muchas veces regreso a ver fotos viejas y me arrepiento de los ensambles que hice en aquel entonces; que hay piezas de moda que no pudiera usar o colores que no quisiera llevar y el secreto está en que tengo claridad.
Así es, me conozco tanto y sé qué quiero comunicar o a qué mercado le quiero hablar que muchas veces te he llegado a engañar. Para muchos, mis looks están de más y es normal; son personas con las que no intento conectar.
El problema de nuestra inseguridad actual es la constante necesidad de a todos agradar. No se trata que no te importa qué digan los demás, se trata de qué es lo que quieres comunicar y a quién le quieres llegar.
Hoy las redes sociales se convirtieron en nuestro portafolio de trabajo. Un espacio en el que creemos que entre más seguidores tengamos, mayor será nuestro éxito y no es así. En la red, como en la vida real, a muchos les vas a gustar y con otros nomás no podrás conectar. Así es esto, por eso se llama comunidad.
¿Y qué hace la Tía Diva?
Yo me he llegado a conocer tan bien que tengo claro a dónde quiero llegar y por ende, qué me tengo que poner para poder “manipular”. No te asustes, esta palabra no es mala, es sólo el arte de saber persuadir para llegar a donde quieres estar, siempre y cuando no llegues a lastimar.
En ese proceso te vas a equivocar. pero como en cualquier área: si no lo intentas pero, sobre todo, si no experimentas, es imposible que puedas evolucionar.
Si te vistes para encajar, creéme que la vas a regar. Lo peor es que no solo será un mal look sino una oportunidad menos de destacar. De demostrar de lo que eres capaz.
Por citarte un ejemplo, yo puedo salir en pants, tomarme días para descansar pero en mi cabeza siempre está qué quiero comunicar. Entonces elijo el color de esos pants, hacer un mix and match intencional u otra movida que me haga quitarle lo flat a ese aparentemente look “seguro” y aburrido.





