La diferencia entre el documental de la vida de Alexander McQueen y el de John Galliano es que está en primera persona: él relata su vida. Y eso da una cercanía y emociones muy distintas.
En la primera película (“McQueen”, 2018, que puedes ver en Amazon Prime o rentar en diversas plataformas) se habla en pasado y se transita por la vida del diseñador en pasado, sólo por el hecho de que ya no vive. En el documental de Mubi (que se puede rentar en Apple TV y ver con la suscripción de Mubi), “Ascenso y caída” (High& Low- Joh Galliano, 2023), existe tal cercanía con Galliano que lo percibimos como una persona vulnerable y frágil. Él nos lo cuenta, pero también lo vemos con muy interesantes pietaje y entrevistas.
Nos quedamos con ideas revueltas y con la pregunta de si hay redención después de una caída. Al menos así terminé yo.
Podríamos decir que sí, sí hay redención ya que no es el primer diseñador que “ha metido la pata”, era ampliamente conocido que Karl Lagerfeld y hasta Tommy Hilfiger hicieron comentarios y tuvieron actitudes racistas y poco adecuadas, pero… ¿antisemitas? Ese es otro cantar, esa es otra historia y, después de la película, yo sí me pregunté por qué habría diferencia entre los comentarios racistas (ojo, que también los hizo Galliano) a los de odio en contra de los judíos.
Ese fue su pecado, no tanto ser racista sino lo segundo.
Contexto: ¿qué hizo?
Justo en el momento en el que era el súper rockstar de la moda, ya que tenía una firma propia súper consolidada y como el Director Creativo de Dior había llevado a la marca a lugares nunca sospechados. Pero la parte de súper rockstar era que él mismo era protagonista, el centro de la discusión, una parte del show de las colecciones y las pasarelas. Se volvió un ególatra en algún momento: se supo genio creativo y económico (mucho dinero dejó a las empresas para las que ha trabajado, hay que decirlo).


Pero a principios de 2011, todo se fue por la borda: después de hacer comentarios racistas y de odio contra los judíos (y, literal, dijo que era fan de Hitler) en un café parisino en dos ocasiones, fue demandado, condenado y despedido de su trabajo. Y aunque estaba en evidente estado de ebriedad, la opinión pública lo hizo trizas.
Lo más peculiar es que en la película High & Low vemos a John dándose cuenta de que “el incidente” no fue uno sino fueron dos (grabados, al menos). De hecho, voltea a ver a su pareja, Alexis, y le pregunta. Ahí parece darse cuenta de que lo que dijo no fue sólo en una borrachera equis sino en dos. Su enfermedad fue tal que lo llevó a una caída que casi lo arruina.
El director de la cinta tiene su propia interpretación de la reacción de John: que genuinamente no lo recuerda y eso lo encuentra fascinante, ¡cómo trabaja el cerebro humano!
Y la película…

El director Kevin Macdonald, ganador de muchos premios y director de “El último Rey de Escocia” y el documental ganador del Oscar “One Day in September”, dirige esta película que nos atrapa por completo. Es una gozada en muchos sentidos.
Este documental abarca su carrera desde que estudia en Central Saint Martins (la escuela más prestigiosa de diseño de Inglaterra… y querría decir, del mundo), pero también vemos parte de su historia: hijo de española y gibraltareño, su vergüenza desde niño por ser gay, su amor por la moda, su creatividad, su ambivalencia entre ser una persona muy tímida y un showman que quiere -y obtiene- atención, y, por supuesto, pasando por su evidente alcoholismo, adicción al trabajo y a las pastillas prescritas.
Vemos videos increíbles de muchas de sus pasarelas (incluyendo la de su graduación de la universidad, la que lo catapultó), entrevistas con sus compañeros de trabajo, una de sus hermanas y amigas del alma.
Es indiscutible la lealtad de sus íntimos (y fieles fans): Naomi Campbell, Kate Moss, Naomi Campbell, Edward Enninful, Anna Wintour, Penélope Cruz y Charlize Theron.
Pero en todo el camino, él nos va contando su historia. Vemos un Juan Carlos que deja de ser el personaje de John y es vulnerable, parecería honesto y hasta tierno. Profundamente arrepentido por sus acciones.
Ah, es que ese es su nombre de nacimiento: Juan Carlos.
En el podcast de Mubi, el director Kevin Macdonald le platica al conductor, Rico Gagliano, que no es fan del mundo de la moda pero que esta idea nació en el confinamiento por el Covid-19 y buscaba hablar sobre la cultura de la cancelación y el perdón.
Hay una parte de la redención que a mí me llamó mucho la atención. En su arrepentimiento (o como estrategia de relaciones públicas, no sabremos con exactitud), John busca maneras de redimirse, y una de ellas es acercarse a rabinos. Vemos que muchos de plano le cierran la puerta (lo cual me pareció muy anti-religioso, por cierto), hasta que hay un rabino que no: él le da la oportunidad de aprender y pedir disculpas.
“El rabino me dijo: Todo el sentido de la religión es creer que la gente puede cambiar. Sin eso, ¿cuál es el punto de creer?”, cuenta en la entrevista Macdonald. Y a mí, eso me parece congruente y “religioso”.
También afirma que le costó trabajo convencer a John de que participara en la entrevista y que cuando aceptó, le pidió sólo una cosa: que tuviera un final de esperanza. Él quería que la gente lo entendiera. Macdonald comenta que al momento de filmar no había gente de relaciones públicas con él que lo dirigieran, todo salió ahí, genuinamente. Y no es común que haya gente comentando públicamente sin asesoría de este tipo en el momento de las grabaciones, después de una GRAN crisis.
Una parte importante para que el director tuviera acceso a mucha gente clave en la historia, fue que Condé Nasta Entertainment fue productora y, claro, Anna Wintour pudo contactarle con las personas adecuadas.
Algo que les comentaba es que se nota la lealtad no sólo de Anna, también de Naomi, Kate y Ed. Naomi dice, en un tono de leonesa protegiendo a su cachorro, sobre el video acusatorio: “no vi el video y no necesito verlo porque yo conozco a John. Ese no es John, es el alcohol.” Y un experto en comportamiento comenta que eso de que los borrachos dicen la verdad es una mentira total. Estoy de acuerdo. También Charlize añade algo fuerte al respecto que ya no les spoileo.
Mucha gente siente ternura por el diseñador, incluso su propio demandante… aunque después rectifica y dice: no quiero sentir pena por él, quiero decir la verdad de lo que pasó.
Y hay una acción de Galliano que creo que nos hace dudar de su sinceridad: un look que elige usar después de haberse educado sobre el judaísmo.
Algo muy interesante es ver cómo gracias a los celulares se pudo comprobar las acusaciones. ¿Qué hubiera pasado si no hubieran aparecido los videos? Eso también se plantea en la película.
¿Y ya se le perdonó..?
El crítico y comentarista de cine, Jesús Iglesias conocido como “Peli de la semana”, dejó una corta pero interesante reflexión sobre lo que pasa con este tema de la cancelación.
Así que después de atestiguar la genialidad del diseñador, escuchar diversos testimonios y lados (porque también entrevista a uno de los demandantes a quien insultó en estado de ebriedad), nos quedamos con sensaciones y muchas preguntas. Y justo era lo que quería dejar el director al final de la cinta.
La cuestión es: ¿ya fue perdonado? ¿Quedará atrás su cancelación? ¿Esta cinta redime al diseñador?
El director afirma que si das la disculpa adecuada, al menos habrá una forma de redención y perdón.
The ugly and wonderful world of fashion…
Aquí el podcast de Mubi con el director del documental. Está en inglés.
“Fue muy sorpresivo encontrarme que en el mundo de la moda hay poca gente que está dispuesta a analizar históricamente lo que ha pasado. Están más interesados en las ganancias”, comenta Mcdonald.
“Uno de los grandes debates en la moda es: ¿es arte o sólo creación? Y yo estaba más inclinado hacia lo segundo, pero la gente me decía constantemente que John es un artista. La verdad no estaba seguro de coincidir con el término “artista”, pero después, comencé a darme cuenta que hay una gran parte autobiográfica en su trabajo. Entonces sí, puedes ver que en el trabajo de muchos artistas encuentras partes de su vida en sus creaciones. Como la muerte del padre de John y la pasarela del día siguiente. Cómo el show y la ropa eran una reacción a lo que estaba viviendo. Comencé a ver eso más y más a lo largo del documental. De hecho, en su show con la casa Margiela (del final), John pone en un escenario a los modelos y les crea diálogos, mientras se mezcla con una película. Y entonces me di cuenta que era una reacción sobre el hecho de que estaban haciendo una película sobre su vida. Entonces pensé: ah, lo de él no es sólo comercial o no sólo se trata del color de la temporada sino sobre qué podemos hacer diferente. Eso es arte.”






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