Sí, en la Met Gala fue muy evidente, pero donde sea me lo estoy topando: en el metro, en el aeropuerto, en el viaje, en la cafetería… el blush rosado muy evidente está al tope en los looks de las mujeres. Por eso, hoy vamos a hablar de él y cómo está arrasando desde que fue inventado.
El maquillista de Eiza González para la Met Gala, Harold James, comentó en entrevista con Vogue que quería inspirarse en la imagen de la Venus de Botticelli con un maquillaje que complementara la textura de su vestido. Y vaya que lo logró.

Pero, sin duda, para mí la que logró darle en el clavo en el look de maquillaje 2024 fue Elle Fanning, maquillada por Erin Ayanian.

Este look angelical, húmedo y que nos dan sensación de vitalidad y de estar viendo a un ser etéreo, me hizo obsesionarme y, si bien todavía no lo domino (aunque creo que ya casi y no debido a iluminadores sino al sudor diario de esta primaveral ciudad), me hizo confirmar que el blush sin duda, es el must-have 2024.
¿De dónde viene el blush?
Desde sus humildes comienzos en la antigua Mesopotamia, donde las mujeres usaban jugos de frutas y pigmentos naturales para colorear sus mejillas, hasta convertirse en un pilar del maquillaje moderno, la historia del blush es un relato de invención y evolución.
La invención del blush, tal como lo conocemos hoy, puede rastrearse hasta el siglo XVIII en Europa, cuando las mujeres de la alta sociedad comenzaron a utilizar mezclas de ingredientes como carmín, almizcle y aceites perfumados para resaltar sus mejillas y simbolizar juventud y buena salud.

Con el tiempo, el blush se popularizó y se convirtió en un elemento básico en los tocadores de mujeres de todo el mundo. Desde los polvos compactos hasta las fórmulas líquidas y cremosas (o esas gelatinas tan populares que yo no he probado), el blush ha experimentado una amplia variedad de formas y texturas a lo largo de los años, adaptándose a las tendencias cambiantes y las necesidades de belleza de cada época.

En el siglo XX, con la llegada del cine y la televisión, el blush adquirió un nuevo significado como herramienta para realzar los rasgos faciales en la pantalla. Iconos de la belleza como Marilyn Monroe y Audrey Hepburn ayudaron a popularizar el look del “rubor de muñeca”, caracterizado por mejillas rosadas y radiantes.
¿Y por qué amamos este producto?
El resurgimiento del blush como un elemento central en el maquillaje contemporáneo tiene sus raíces en una evolución más amplia hacia un enfoque de belleza natural y saludable. En los últimos años, hemos visto un cambio de paradigma en la industria del maquillaje, alejándose de los looks sobrecargados y dramáticos, hacia una estética más fresca y luminosa. En este contexto, el blush ha emergido como un aliado clave para lograr un aspecto radiante y juvenil.
Tips para utilizar el blush (aunque ahora, yo voto por el rosado)
- Encuentra el tono adecuado: Elige un tono de blush que complemente tu tono de piel. Las pieles más claras suelen verse mejor con tonos rosados o melocotón suave, mientras que las pieles más oscuras pueden optar por tonos más intensos como el terracota o el ciruela.
- Aplica con moderación: Si bien está muy de moda que sea evidente, no hay que exagerar porque podemos dejar de vernos cool para parecer muñecas de los 50s. Comienza con una pequeña cantidad y ve construyendo la intensidad según sea necesario. Recuerda difuminar bien para evitar líneas visibles.
- Ten en cuenta tu forma de rostro: La forma en que aplicas el blush puede realzar tus rasgos faciales. Por ejemplo, si tienes un rostro redondeado, aplica el blush en las mejillas hacia arriba para crear una ilusión de elevación. Si tu rostro es más angular, aplica el blush en las manzanas de las mejillas para suavizar los contornos.
- Experimenta con texturas: El blush no se limita solo a polvos compactos. Prueba fórmulas cremosas o líquidas para un acabado más natural y luminoso. De hecho, yo estoy ahora súper casada con el líquido. Amo.
- Combínalo con otros productos: El blush se puede combinar fácilmente con otros productos de maquillaje para lograr un look completo. Úsalo junto con iluminador para un brillo extra o con bronceador para definir los contornos del rostro.
¿Y la Tendencia del blush en el pómulo alto?
Una de las tendencias más destacadas en el uso del blush en el 2024 es llevarlo colocado en el pómulo muy arriba, casi rozando la zona de las sienes. Esta técnica, que se ha popularizado entre las influencers de belleza y las celebridades, tiene como objetivo crear un efecto de “lifting” instantáneo, realzando los pómulos y dando una apariencia más juvenil y fresca al rostro.
En la Met Gala 2024, esta tendencia estuvo en pleno apogeo, con muchas estrellas luciendo un blush aplicado en lo alto de los pómulos para lograr un aspecto esculpido y radiante. Por ejemplo, Gigi Hadid optó por este enfoque, destacando sus pómulos con un blush rosa pálido aplicado en la parte más alta de las mejillas, lo que le dio un aspecto etéreo y angelical. Y si bien yo prefiero este look sin labios rojos, no podemos negar que se ve majestuoso.

Tips para adoptar la tendencia
Si deseas probar esta tendencia por ti misma, aquí tienes algunos consejos para hacerlo de manera efectiva:
- Encuentra el ángulo adecuado: Utiliza una brocha angulada para aplicar el blush en dirección ascendente, siguiendo la línea natural de tus pómulos hacia las sienes.
- Gradúa la intensidad: Comienza con una pequeña cantidad de producto y ve construyendo la intensidad gradualmente según tus preferencias. Es más fácil agregar más producto que quitarlo si te excedes.
- Difumina bien: Asegúrate de difuminar bien el blush para evitar líneas visibles y lograr un acabado suave y natural.
- Combina con otros productos: Para un look completo, combina el blush en el pómulo muy arriba con iluminador en los puntos altos del rostro para realzar aún más tus rasgos.
- Por último: si aplicas con los dedos va a quedar mucho más marcado, para que no quede muy exagerado, te recomiendo darte una difuminada con una brocha.
¿Qué dices, te atreves a probarlo?






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