A medida que me adentraba en el mundo de la moda, me di cuenta de algo curioso: cuanto más aprendía, menos sabía qué ponerme. Buscaba inspiración en videos o consejos, pero algo no encajaba. Sentía que estaba copiando a otros, que no estaba siendo fiel a mí misma. Incluso los 7 estilos universales no me convencían; siempre había algo en esos looks que no se sentía auténtico.

Solía comprar ropa pensando en lo que otros podrían estar usando o en lo que creía que sería “apropiado” para cierto lugar. ¿El resultado? Aunque mi armario parecía completo, algo faltaba: yo.

La respuesta, en realidad, siempre estuvo frente a mí. Los moodboards, una herramienta clave para diseñadores y editoriales. Estos tableros visuales son usados para plasmar ideas, conceptos y emociones a través de imágenes, me di cuenta de que podía aplicar este método para ver mi estilo de una manera más clara.

Te comparto tres pasos que marcaron la diferencia:

Paso 1: Crear un moodboard de inspiración
El primer paso fue más sencillo de lo que imaginaba. Abrí Pinterest y comencé a guardar imágenes de outfits que realmente me gustaban, sin pensar en tendencias ni en lo que ya tenía en mi clóset. Fue un ejercicio liberador, porque no tenía que preocuparme por lo que “debería” usar, solo por lo que me hacía sentir bien al verlo.

Paso 2: Analizar las piezas clave
Cuando terminé de crear mi moodboard, me di cuenta de algo interesante: muchas de las prendas que predominaban en esas imágenes ya estaban en mi armario, y otras eran piezas que fácilmente podía encontrar. En mi caso, por ejemplo, descubrí que los pantalones negros, las botas altas, y las chamarras de piel eran elementos comunes en casi todas las fotos que seleccioné. Esto me enseñó que no necesitaba transformar por completo mi clóset, sino redescubrirlo.

Paso 3: Diseñar un armario único, no uno “perfecto”
La idea de un armario cápsula siempre me había parecido rígida, como si tuviera que seguir una lista predeterminada de prendas. Pero entendí que podía crear mi propia versión, que al mismo tiempo, me diera espacio para explorar nuevas tendencias o probar algo diferente. Ahora que sabía cuáles eran las piezas que predominaban, pude armar un armario cápsula personal. Y lo mejor es que, al tener esa base sólida, podía agregar otras cosas, como accesorios o statements, sin perder mi esencia. Así, mi clóset se convirtió en una mezcla perfecta entre lo atemporal, lo nuevo, lo práctico y lo original.

Al final llegué a la conclusión de que la moda (aunque a veces suene cliché), es una forma de expresarnos. También, descubrí que mi estilo no era algo que debía “encontrar” de un día para otro, sino algo que se construye poco a poco, con cada elección y cada prueba.

Leave a Reply

Trending

Discover more from The Fashion Call

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading