Segundo día de Cali Distrito Moda 2025 y no me decepcionó; al contrario, desde mis ojos fue fascinante, especialmente porque Colombia ha reafirmado por qué admiro tanto su moda: auténtica, poderosa y orgullosamente latina. Aquí no se busca imitar lo europeo, sino reinterpretar tendencias desde nuestra identidad y celebrar nuestras propias formas (en términos de morfología) y cultura. Para mí, eso es ser guapa: disfrutar de nuestra esencia y lucirla con orgullo.
Ahora sí, pon atención a lo que te voy a contar. Estos son mis highlights de lo que me cautivó en este segundo día, porque si yo no saco el celular, es que NO me impactó.
Comencemos con la colección de Johanna Rubiano: la mezcla perfecta de estructura y feminidad. Su sastrería precisa, junto con detalles brillantes, transparencias sutiles y siluetas inteligentes, demostró claramente que ser fuerte y poderosa no significa renunciar a nuestra delicadeza. Johanna supo recordarnos, al estilo de los años 90, que una mujer en posiciones de poder puede mantener intacta su esencia femenina.
Si conoces el término de Alta Costura, tienes que poner atención en Jhoan Sebastian Grey, a quien me atrevo a calificar como el couturier de Colombia, y te explico por qué. Grey presentó su colección “404 ERROR: INDUSTRIA NO ENCONTRADA”, una poderosa crítica visual al sistema de la moda. Inspirándose en el concepto del glitch digital, mostró looks experimentales, deconstruidos y audaces que hablan claramente sobre los problemas y la necesidad urgente de cambio en la industria. Su propuesta fue intensa, honesta y valiente, usando cortes innovadores y técnicas experimentales para expresar que necesitamos repensar el sistema de moda si queremos que prospere realmente. Es un grito de RENOVACIÓN ensamblado a mano.






La tercera propuesta que está en mi lista es Teresa, una marca que es sinónimo de inclusión verdadera. Su propuesta es el everyday wear, y lo que la hace especial es que sus piezas no son tan “básicas” como podrías interpretar cuando hablamos de moda para todos los días. Cada uno de los looks que presentaron fue elaborado con algodones que ellos mismos diseñan y subliman, logrando estilismos casuales pero no aburridos.





Por último, Ivory Atelier me cautivó porque entiende a la mujer actual: esa que un día se siente poderosa en la limpieza de un diseño minimalista y, al siguiente, quiere contar su historia a través de detalles cargados de intención. Sus piezas nos recuerdan que no tenemos un solo estilo, porque no somos una sola versión de nosotras mismas. Con una propuesta que mezcla estructura y suavidad, esta marca colombiana celebra la dualidad femenina sin encasillarla, demostrando que la simplicidad puede ser tan expresiva como el ornamento cuando se diseña desde el alma.






Finalmente, el backstage dirigido por Yahir Rueda y Andrés Martínez dejó claro lo fundamental que es cada persona que trabaja detrás de escena. Su trabajo silencioso y esencial hace posible la magia de cada desfile, recordándonos la importancia de valorar justamente cada rol dentro del sistema moda.
Este segundo día en Cali Distrito Moda me confirmó que la verdadera belleza no se grita, se nota. Y que el poder femenino no necesita disfraces.





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