Ya sé: quien no tiene, quiere, quien tiene, muchas veces no quiere. Eso se puede aplicar desde al marido hasta a los vales de despensa. Pero hoy voy a platicar de algo que a veces no se habla en voz alta: las big boobs.

Existen creencias de que cuando tienes el busto grande el “problema” que puedes tener es, básicamente, que te duela la espalda y por eso… y sólo por eso, te sometes a una operación para reducírtelo.

Pero no, no siempre es el caso.

El tener grandes tetas trae distintos “issues” que hoy quiero platicarte. Y si tú estás leyendo esto y eres muy feliz con tus senos generosos, quizá estés en desacuerdo, pero aún así, sigue leyendo.

Hoy quiero platicar de algunas cositas a las que nos enfrentamos las mujeres que tenemos senos grandes y algunas parecerán graciosas -y quizá lo sean- peeeero… hay peros. Vamos a platicarlo.

El problema de la percepción

Esto lo sabemos muchas: si usas una playerita con tirantes y escote a 32 grados es permitido si y sólo si tienes pecho plano. Si te mueres de calor y eres frondosa, te ves vulgar con esa prenda. O al menos eso nos han dicho por mucho tiempo.

Así que el único remedio socialmente aceptado es morirte de calor… o bien, asumir las consecuencias de tu vulgaridad.

En una de esas te mueves en un lugar respetuoso y nadie te mirará “feo” ni te dirá nada y menos insinuará alguna cosa respecto a ti y te sentirás muy cómoda. Qué suertuda tú. Pero para

El problema de la postura del arado (en yoga)

Me pasó: no puedo estar mucho tiempo en esta postura en la que, básicamente, te acuestas boca arriba, subes las piernas en una L… subes tu cadera y pasas tus piernas por detrás de tu cabeza. No puedo estar en esta postura porque me asfixio con mis bubis. Cuando se lo dije a una maestra de yoga me miró sorprendida: nunca hubiera pensado eso, ella no tenía “problema de asfixia por busto”.

El problema del bra incorrecto

Por alguna razón en México se cree que todas las mujeres son 34 b… y que las que tienen big boobs tienen cuerpos gordos. No siempre es el caso. Encontrar bra en México es toda una odisea y en caso de que encuentres un sitio donde vendan diversidad de tallas, son carísimos y… a veces, de mala calidad.

El bra es importantísimo para que la ropa luzca bien (esos gorditos que salen por un lado, por arriba, por abajo), pero también es comodidad y soporte. Y, ¿saben algo? No sólo queremos comodidad y soporte, a veces queremos que luzcan bonitos. Y esos todavía son más difíciles de encontrar. 

El problema de los trajes de baño

Si no eres muy caderona pero tienes busto grande, serás XL de arriba y M de abajo. A ver, halla un traje completo que te quede.

El problema de los apodos

Esto es particularmente cruel durante la pubertad. Puede lastimar mucho que seas la “chichocamos nos matamos” o cositas así de insensibles. Sí, hiere ser referida por una parte de tu cuerpo y más cuando no estás cómoda.

El problema de la firmeza

Pues entre más grandes, si no son implantes, es más probable que pesen y se caigan. Y, ese se los debo, pero les voy a escribir un artículo de productos para la firmeza del busto porque… ¡nomás no encuentro qué utilizar! Que si tu crema para embarazo (pero no estoy embarazada) que si el remedio de la abuelita, que si no uses bra con varilla o aro, que no duermas sin bra… ¡bueeeeno!

El problema del fit de la ropa

A mí me pasa que si uso vestidos de tirantes gruesos, “se me asoma” el bra en la parte de debajo del brazo, ¿ya saben cuál? Se hace como un ala. Y esto que el vestido te quede. Hay veces en los que te queda bien del pecho pero no de la cintura. Hay veces que sientes que te ves muy grande o “tosca” porque la ropa “no te embona bien”.

El problema del ejercicio

Pues sí: se mueven si corres o brincas. Puede ser incómodo y tienes que buscar ropa interior que te haga sentir cómoda y moverte pero que sostenga. Pero eso no es todo: Hace poco escuché que a una morra que se desarrolló muy chiquita le prohibieron hacer ejercicio durante sus clases de educación física de la primaria porque “le rebotaban las bubis y eso era muy erótico para los niños”. Es tu culpa y tu cuerpo… ¡Qué vergüenza ser mujer!

El problema de sexualizarnos

Sí, está cabrón. Las grandes bubis se sexualizan de inmediato: estás provocando, estás calentando el boiler y te tienes que meter a bañar. Y sí, todxs somos seres sexuales, pero, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa… no nos reduzcan a eso.

¿Hay soluciones a estos problemas?

Creo que urge representación. Y más allá de que se relacione el busto grande con la sexualidad, hay que hablar que hay distintos tamaños y formas de senos y que está bien como tengamos nuestros cuerpos. Pero, insisto, si seguimos viendo solo un tipo de belleza (o dos o tres nada más), sentimos que somos raras, no encajamos y entonces… hay algo malo en nosotras.

Esto es particularmente difícil durante la adolescencia, ¿recuerdan?

Yo creo que si hacemos una revolución de bras, en los que no nos adaptemos a lo que hay en el mercado sino que exijamos lo que necesitamos, podrían cambiar las cosas. Ajá, ya sé que esta es una utopía, pero me gustaría pensar que es posible.

Me gusta la filosofía del “body neutral” en el que dejemos de poner tanta atención a nuestros cuerpos, pero a la vez, es importante saber y tomar en cuenta que no todas somos iguales. No sólo hay cuerpos gordos y no gordos: hay cuerpos diversos. Porque hay mujeres gordas con grandes bubis y con pequeñas, con caderas amplias y sin caderas amplias, con “forma de pera” y columnas griegas. Y así también con las personas más delgadas.

Diversidad e inclusión en las tallas, en las modelos y en las clases de yoga, ja.

Así que la próxima vez que pienses que tu amiga la del gran escote va demasiado escotada para el calor, detente ahí. Quizá también estás cayendo en estos problemas. Darnos cuenta es el primer paso.

Imagen de user18526052 en Freepik

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